07.08.08

SOBRE CUERNOS Y CORNUDOS

Publicado en 1 en 8:34 pm por golgota15

   San Fermines 2008. Una televisión de tirada masiva al respaldo. Completa naturalidad. La ecuación no deja de resultar paradójica y sorprendente en un siglo XXI que se da tortas por aparentar estar a la vanguardia de lo equitativo, lo correctamente político y de la modernidad. El siglo de reivindicar los derechos de todo hijo de vecino. El siglo de transformar analfabetamente el lenguaje para que no resulte machista y de paso cargarse unos cuantos siglos de historia y magistral etimología por las buenas, porque todo lo que venga del pasado suena rancio y obsoleto. Y bueno, podríamos seguir con la coletilla hasta llenar diez páginas de paja, pero no es plan al precio que está el papel -digital-.
   El caso es que en todo este meollo parece ser que nuestros compañeros los animalitos no juegan mucho papel. Al menos aparentemente. Ellos, que ahí donde los ves llevan unos pocos de años sobre la faz de la Tierra, todavía no tienen reconocidos ciertos derechos básicos que les proporcionen un atisbo de dignidad (que estos tiempos es una joya en bruto, por cierto). Dirán algunos (es lo primero a lo que suelen acogerse los perezosos de mente) que cazar, matar y comernos a los animales es una atrocidad y no deja de mostrar el lado más cruel y sanguinario del ser humano. Y bueno, teniendo en cuenta que éstos son indispensables en nuestra dieta y que tal tarea forma parte de una relación natural inapelable, poco más me queda por agregar. Cada cual que coja la bandera con la que se sienta más visionario y que reivindique lo que le venga en gana.
   Volviendo al caso que me ocupa, el de los toros, poco razonamiento lógico se puede aplicar. Por desgracia. Nada podrá nunca justificar y mucho menos reparar tanto daño causado. Y, sinceramente, me voy a ahorrar el típico discurso que alude paso por paso al asunto: que si la fiesta nacional esto, que si los toreros aquello, que si el público sediento de sangre… Perfecto, todo eso ya está muy machacado. Más que nada, me lo ahorro para de paso ahorrarme también las consecuentes náuseas que me produce ver tan de cerca la estupidez pura. El análisis riguroso no resulta eficaz en este caso.

   Sí diré que soy partidario de que cada cual haga con su vida lo que considere necesario. Lo digo porque la cara oscura de la moneda (véanse corredores de San Fermines, toreros y otra calaña selecta) se suele enorgullecer de que su vida esté -presumiblemente- en juego continuamente frente a la bestia a la que se enfrentan. Es más, me parece que el suicidio y la eutanasia son prácticas completamente legítimas en lo que respecta a la vida de cada uno. Así que si hay no sé cuántos heridos por cornada en ciertos eventos pues oye, con tu pan te lo comas.

   La cosa, no obstante, se enturbia un tanto cuando no se trata de nuestra propia vida la que está en juego, sino de vidas ajenas. Ahí ya no estoy tan de acuerdo. Según me he ido educando, ideas como la tortura, el asesinato y la impunidad no han resultado ser santo de mi devoción. Tampoco nunca me pareció justa la contienda con desigualdad numérica y cualitativa en la cual la parte favorecida se deleita de poseer una ventaja sobre el adversario. Llamadme exigente si así lo consideráis. Pues bien, todo este compendio de miserables valores se conjuga en la plaza, ya sea de toros o bien del pueblo.

   Ante todo este pseudoprogreso, me pregunto si no estaremos más cerca que nunca de manifestar nuestro lado animal, ése primigenio cuyo código genético permanece adherido a fuego en cada uno de nosotros.

   Por otro lado, resulta desconsoladora la vergüenza de que a los españoles, sea cual sea nuestra inclinación y pelea diaria (que en eso también tenemos pedigree como perfectos capullos irracionales expertos en alimentar odios y desprecio) se nos conozca mundialmente por tan inhumanos y despreciables menesteres. A lo que venía: la vergüenza nacional es también internacional.

   Según lo pienso, y por suerte, puedo responder a mi duda anterior: esto, como otras muchas cuestiones, es algo que aparece indisolublemente ligado al tiempo. A las generaciones. Y todo cuanto me aflige se ve calmado en parte cuando pienso que es cuestión de años: que en pocas décadas, cuando esta generación rancia y retrógrada se esfume, el mundo taurino y CIA verán impotentes como la razón vuelve a ganar la partida.

 

   Descansad en paz. Y Que os den por culo. Que os den mucho por culo.

 

 

 

04.19.08

SI NO LE CONVENCE, LE DEVOLVEMOS SU DINERO.

Publicado en General en 5:45 pm por golgota15

    La publicidad. Ese perro fiel que nos acompaña a todos sitios a modo de sutil camino de espinas. En plena implantación depredadora de la globalización, hoy en día es más sencillo encontrar un cartel publicitario en el más recóndito lugar del globo que población civilizada. Véase Egipto, salpicado por carteles de grandes multinacionales vendiéndole a sus ciudadanos desarrollo a 4 pesetas el duro; o Etiopía, país olvidado –entre muchos otros- del mundo sumido en la más descarnada miseria que cuenta con su propia sucursal de McDonald’s. Dios le da carne al que no tiene dientes (ni pan).

    Pero en fin, milongas paternalistas aparte, lo que venía a decir antes de que se me fuera el santo al cielo es que la publicidad se ha convertido contra todo pronóstico en el programa más visto de la televisión. En una necesidad de primer orden. Nos gusta que nos rieguen el cerebro de artilugios tan innovadores como innecesarios. Pero cada cual tiene sus vicios. Que cada perro se lama su cipote.

    Pero ni siquiera se trata ya de eso. En pleno siglo de la libertad de expresión, del todo vale y todo es legítimo si hay intelectualidad de por medio, la publicidad se ha convertido en algo más. Ha subido un peldaño que la sitúa en el pedestal de lo incuestionable.

    Prueba de la imperante degradación en la que este artilugio nos tiene sumidos es la batalla competitiva por saturar nuestros hogares de paja. De cables internautas que nos conecten con el resto del mundo, por ejemplo. Ahí tienes al gigante de Telefónica que lo mismo te conecta Internet al increíble precio de 40 euros al mes (40×12=480 euros/año = GANGA) que te hace la oferta de los Días Felices y, Eureka, te toca el Perrito Piloto. Metiéndole el dedo en el ojo, en la parte izquierda del tatami y con un peso neto de miles de kilos de pasta al año (y no precisamente Pasta Gallo), Wanadoo, Jazztel o Periko el de los palotes, que para el caso es igual de efectivo en tales menesteres. Aunque he de reconocer que mi favorito es Ono (que, por cierto, patrocina esta conexión). Con un nombre capicúa, no podía ser nada bueno. Basta echar un vistazo a su publicidad para descubrir la más irritante y facilona de las dialécticas. “Porque Ono es como las cosas buenas”. El tono sospechoso de la voz del interlocutor lo dice todo. Demagogia de todo a 100.

    Aunque si de demagogia va el asunto, acércate a la nevera, saca una coca-cola y sigue leyendo mientras bebes agua bendita del paraíso. Tal elixir es, al parecer, la sangre de los dioses, la lluvia que riega los campos más fértiles, el rocío en la manzana madura… la sonrisa de un niño. Es, en pocas palabras, la fórmula de la felicidad (lástima que la fórmula de la coca-cola se desconozca). Para nada pudre las tripas o desatasca tuberías. Palabra de ama de casa.

    Los hay, en otro orden de cosas, con guasa. Destaca el reino animal (no confundir con fauna, que ésa está presente en muchos más anuncios): lo mismo te encuentras a un langostino coqueto que te pide que lo lleves a casa –“sheváme a casa, pive”, te dice el pequeño cabrón- que te topas de morros con Rizo, ese consejero de acento argentino que a todas las tiene locas y que aunque no está nada seguro de su trabajo, vende seguros.

    Ni que decir sobre la teletienda y su pseudo-realidad, que remite a un mundo tan diferente que parece gestada en Marte. Y hablando de Marte, ahí tienes a la moza que dice venir del futuro (concretamente, y por las pintas, de donde parece venir es de otra galaxia) a traerte Neutrex para que la ropa brille como la nieve del Himalaya. Ya que estabas, chata, me podrías haber traído mejor el remedio contra el cáncer.

    Dejando a un lado galaxias lejanas donde lavan que te meas, la cosa va incluso más allá. El gabinete publicitario de emisarios oscuros –aunque trajeados- que se dispone en torno a la mesa redonda de dónde salen las ideas más brillantes no quiere defraudar. Con todo, he de admitir que lo consiguen y que algunos anuncios, por estúpidos, se tienen ganado mi desprecio más profundo. Y lo malo es que me faltan dedos en las manos para contarlos. Entre ellos, ejemplos preclaros de negligencia innata son el de la madre que le lleva a su hijo el saco de dormir al campamento y, ni corta ni perezosa, concluye: “Y ahora me voy. No seré yo quien le estropee las vacaciones”. Un aplauso para esa respetable señora que fomenta la estupidez y alienta el desprecio de los hijos hacia los padres. Claro que sí. Y qué decir sobre las simpáticas muchachas que pasan de ir a la fiesta, tronca, porque tienen un grano como la cabeza de un ajo. Mucho mejor incitar a los chavales de 15 años con granos –que son casi todos- a postrarse en un rincón oscuro de su habitación por tener imperfecciones en la cara y ser tan hijos de puta. Aunque en realidad los hijos de puta sean quienes deforman la realidad más natural para llenarse el bolsillo de dinero sucio. El fin, una vez más, justifica los medios.

    Hace falta sólo un dato: Islandia, por sorprendente que pueda parecer, es el país con el índice más alto de felicidad del mundo. ¿La principal razón? Su esfuerzo por criar niños sanos y felices sean cuales sean las circunstancias. Y luego nos preguntamos en qué fallamos.

BIENVENIDO.

Publicado en General en 3:19 pm por golgota15

    Bueno, he decidido crear este espacio para -de vez en cuando- escribir artículos y similares sobre diversas temáticas. Como veis, ya hay uno disponible y pronto habrá más.

    Se trata en cierto modo de incitar a la lectura. Por lo tanto, si tienes un momento para la reflexión y te apetece echar un rato leyendo, me sentiría muy satisfecho.

    Las puertas están abiertas, así que si queréis dejar comentarios o reseñar cualquier aspecto, sentíos libres. Pasad sin llamar.

 

-  Gracias y bienvenido.

04.18.08

CON TODAS LAS DE LA LEY.

Publicado en Artículos de opinión. en 12:50 pm por golgota15

     

 

     Lunes 14 de Abril. Noche tranquila en el municipio murciano de Santomera. El ambiente es apacible en la plaza donde se erige serena la iglesia de la localidad. Imaginad el marco: gente transitando por aquí y por allá, un grupo de ancianos en torno a la fuente que se recorta como epicentro del lugar, luna brillante en el cielo… Aparente normalidad. Demasiada. Pero hay algo escabroso en el aire, algo que inquieta y rompe de un plumazo la sencillez del paisaje. Como una sombra, la figura camina pesadamente portando algo extraño entre sus brazos. La sensación de extrañeza se acentúa: el individuo, que no lleva camiseta, comienza a jalear palabras que, aún siendo en un primer momento ininteligibles, van adquiriendo forma a medida que salen por su boca. Su mirada es un témpano de hielo.

      Vista así, la descripción arriba presentada podría pertenecer sin duda alguna a un relato literario. Pero está lejos de rozar la fantasía más lejana. El sujeto de marras, Angelo Carotenuto, parecía tenerlo claro: “la vida es un cuento de hadas;  y la muerte, un manjar suculento”, debía pensar. Él sabía que sus cinco minutos de gloria, de reconocimiento mediático –tan revalorizado en la sociedad que nos abraza y nos besa mientras ponemos gozosos la mejilla-, iban a llegar tarde o temprano. Entretanto, podría entretenerse martirizando a sus allegados poco a poco, para ir abriendo boca. Cuajando la tragedia escrupulosamente, como un fastuoso movimiento del ajedrez del caos. Adentrarse en la mente del asesino es, cuanto menos, un ejercicio logarítmico de difícil resolución. Aunque tiene su aquél.

     Transcurrido el tiempo pertinente, Angelo consumó su amenaza. De nada sirvieron las incesantes denuncias por agresión que su madre interpuso, que acaso consiguieron que el individuo fuera internado en contadas ocasiones y la imposición de una orden restrictiva que le prohibía comunicarse con su progenitora.

     Una vez expiró la orden y pudo mantener contacto con ella, el joven pidió dinero a su madre, que negó ante la evidencia: el dinero sería utilizado para conseguir drogas. Inalterable, la mano del parricida no tembló al asestar varias puñaladas a la persona que lo trajo a la vida. Como culmen, el joven le cortó la cabeza a su madre.

     Resulta complicado buscar alguna explicación a tan inhumano asunto. Y no me refiero solamente al asesinato en sí, sino a la pasividad pasmosa con la que “funciona” el sistema legal en este país. En esta España tolerante, europeísta y del buen rollito, que sin embargo es tan separatista, provinciana y oscura. Impotente a la hora de poner las cartas sobre la mesa y atajar el problema antes de que se transforme en tragedia. Las leyes, dicen, nos diferencian de los animales y nos civilizan. Sin embargo, tal acontecimiento aporta una vez más otra escalofriante imagen para el archivo de la más vil condición humana.

     Reciban los animales en todo caso mis disculpas más sinceras por la comparación: ninguno de ellos sería capaz, tras quitarle la vida a uno de su especie por los irrefutables códigos que rige la naturaleza, de espetar: “Ahora estás callada, te quiero mucho”.

04.17.08

Bienvenido.

Publicado en Artículos de opinión. en 7:30 pm por golgota15